Costumbres de idiota


Hoy pisé bosta en la calle. Otra vez. Y me quemé, me quemé como siempre que piso bosta en la calle. Y pensé, "puta madre, cómo hay gente que le importa tres carajos todo". Y me siento un pelotudo quejándome como una vieja de los mismos temas de siempre. Pero me pareció muy terapéutico hacer catarsis con todos esos detalles que me amargan el día. Son cosas chiquitas muy sencillas de mejorar... obvio que hay cosas mucho más jodidas que amargan más, pero estos son detalles cotidianos tan fáciles de resolver que me indigna pila que sigan pasando (parezco una jubilada amargada, ya sé).



Ees un lugar común entre las quejas ciudadanas. Y yo no soy la excepción; me quejo por lo mismo: por la gente que tira basura en la calle o en medio del ómnibus como si nada (desde una cáscara de mandarina a un envoltorio de alfajor por la ventanilla del bondi, por ejemplo), la bosta de caballo de los carritos (no cuesta nada ponerle un recipiente abajo para que no caiga en la calle), los soretes de perro en la vereda... puedo ponerme más clásico e incluir las baldosas flojas, las motos sin casco (o peor, con el casco en el brazo), los padres que llevan a 4 hijos en una moto sin casco, el chofer de ómnibus/tachero que fuma, o que hablan por el celular mientras manejan, o que incluso mandan un mensaje de texto... la lista es interminable y archiconocida.

Otro, un poco más olvidado aunque últimamente se ha hecho notar: la contaminación acústica. La cantidad de personas (de toda clase y edad) que escucha música de sus celulares a todo volumen (sin auriculares, con los parlantes berretas del celular) es preocupante. No es nada nuevo... es más bien una versión tercermundista de aquellos raperos del Bronx que se colgaban el equipo de audio al hombro en los 80. Pero en este caso ni siquiera tienen la decencia (si se le puede llamar así) de aquellos tipos que querían hacerse oir con un buen aparato apropiado para eso. El caso actual es aberrante: más allá de la buena o mala calidad de la música que escuchen (esa es otra discusión) la calidad de sonido es pésima; a  lo sumo lo único que permite oír son los timbres agudos y el ritmo ostinato que se repite ad eternum. La calidad de sonido es tristísima, pues por lo pronto los parlantes del celular no soportan esa intensidad. Y el resultado está más cerca del "ruido blanco" que de algo perceptible. No logro entender qué es lo que pasa por la cabeza de una persona que escucha la música así... ¿Qué es lo que escucha exactamente? ¿Se imagina cómo viene la canción? Capaz que va por ahí y esto es en realidad un ejercicio de completar espacios en blanco, un juego mental... O quizás es una forma de ponerle un ritmo a los otros ruidos del paisaje sonoro (una base rítmica al tránsito, digamos... como remixar las bocinas y los motores de los autos o algo así)... La verdad, no tengo ni idea. Capaz que es simplemente para llamar la atención, como un grito posmoderno que reclama: "mírenme, sepan que estoy acá". Sea como sea, es un resultado que jode y mucho.

Pero los choferes en el ómnibus tampoco pueden quejarse o exigir nada a esos pasajeros, pues ellos mismos también suelen ir con la música o su programa de radio preferido al mango (ni hablar si es una AM... sí, siguen existiendo...), también con un sonido desagradable y chirriante, cagándose en los pasajeros.

También relacionado con la violación acústica del oido ajeno, otro que es ya un clásico: los autos con altavoces publicitarios. Que un parlante me despierte un domingo a las 8 de la mañana es algo que odio... me importa tres pepinos si es una propaganda política, un anuncio de una fiambrería o una promoción donde me van a regalar algo. No quiero que me jodan. Yo no jodo a nadie, bo... no vale.

Bueno... haciendo la lista veo que somos bastante jodidos con costumbres que lo único que demuestran es indiferencia, apatía, poca voluntad de mover un dedo... un enorme "me cago en el prójimo".

Dicen que es muy latina la tradición de no hacer caso a las normas de tránsito y de convivencia, que los españoles y los italianos generalmente son los más complicados de Europa en esos temas. Y como acá somos en gran parte eso, no sorprende que seamos un rejunte de sus peores tradiciones.

Pero, ¿por qué no se ficaliza a la gente que hace las cosas mal? ¿quién es el responsable? Es un tema que muchos dicen constantemente... Pero indigna ver como "los nabos de siempre" nos jodemos entre nosotros.

Somos Idiotas, en la más sincera y etimológica expresión: personas que no merecen participar de la ciudadanía, que parecen no tener la instrucción necesaria (aunque sí la tienen) para convivir con otros. Claro que hay niveles, y habemos personas más idiotas que otras. Pero es una lástima tener estas costumbres de idiota, porque estoy seguro que estos detalles nos joden a todos.

Bueno. Ya vomité todo. Me faltan los ruleros y baldear la vereda para ser la vieja que pincha la pelota en el barrio. Me voy a dormir.

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